A la consagración de la ciencia

EDITORIAL

 

A la consagración de la ciencia

 

To the consecration of science

 

Todo trabajador de las ciencias médicas necesita mantenerse informado de los más recientes avances ocurridos en su especialidad y también, está moralmente obligado a darle a conocer a sus colegas los conocimientos útiles que adquiere en su quehacer cotidiano o en sus investigaciones científicas, tanto en el país como en el exterior.

La Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río es un órgano ideal para informar y para publicar, por lo que no se puede desaprovechar esta oportunidad que se brinda para satisfacer ambas necesidades.

Es ineludible el deber que adquiere el trabajador de la salud cubano, que en el extranjero se enfrenta y maneja con éxito entidades nosológicas inexistentes en nuestro país, de publicar aquí sus experiencias para que sean conocidas por otros compañeros que se desempeñarán en esos mismos lugares.

Debe quedar claro que toda actualización científica hoy puede llegarnos a través de revistas especializadas en soporte electrónico que, por muy buenas que estas sean, consideramos que el estudio de libros y otros medios es imprescindible y no debe ser descartado.

No podemos sustraernos al quehacer internacional actual de investigar y publicar constantemente con alto rigor científico pues, el vertiginoso avance científico-técnico de nuestra época así lo exige. De esa forma se elevaráde manera considerable el prestigio de muestra revista y del país, y a la vez seremos más útiles a los lectores.

En una revista que se respete, como la nuestra, se cuida escrupulosamente el cumplimiento de los Principios de la Ética Médica en todos sus pasos y aspectos, colaborando con la formación de valores morales en nuestros educandos y profesionales de la salud para que en el futuro puedan parafrasear a Thomas Sydenham, prestigioso clínico inglés: "… puedo tener tranquila mi conciencia pues siempre he tratado a mis pacientes como quisiera que me trataran de estar yo en su lugar" o como el gran médico ruso Pirogov cuando afirmó: "…cuando un médico conversa un rato con su paciente y al cabo de ese rato éste no se siente mejor, ese médico ha fracasado."

Esperamos vuestros trabajos y a la vez estamos comprometidos a ofrecer una revista de más calidad.


Dr. Marco Antonio Montano Díaz

Profesor de Mérito. Consultante y Titular

Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río



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