Acceso-disponibilidad alimentaria de la mujer que amamanta en cuarentena por COVID-19
RESUMEN
Introducción:

la actual pandemia de COVID-19 ha cambiado la forma de alimentación de la población, principalmente por los efectos económicos que esta conlleva, el acceso y disponibilidad son condicionantes claves dentro de la cadena alimentaria.

Objetivo:

describir la percepción de los efectos de la pandemia COVID-19 en los determinantes de acceso y disponibilidad alimentaria en los cambios de alimentación de las mujeres que amamantan, residentes en zona costera durante el año 2020.

Métodos:

estudio cualitativo, con enfoque fenomenológico. La muestra por conveniencia estuvo constituida por 15 mujeres que amamantan a las que se les aplicó una entrevista semiestructurada. Los resultados obtenidos se analizaron mediante la técnica análisis de contenido por medio de triangulación de informantes.

Resultados:

el acceso alimentario se mantiene, a pesar de la disminución del ingreso económico, debido a la ayuda social gubernamental, apoyo de las familias de origen, además de la priorización de la alimentación como necesidad básica. La disponibilidad alimentaria de la comuna no se ve afectada significativamente, por lo que, en el hogar continua la adecuada alimentación.

Conclusiones:

la pandemia no ha generado mayores cambios en la alimentación durante el proceso de amamantamiento, sin embargo es necesario resaltar que estas mujeres fueron más selectivas en los alimentos durante el proceso de amamantamiento.

DeCS:
    • PANDEMIA;
    • COVID-19;
    • ALIMENTACIÓN;
    • LACTANCIA;
    • MUJER.

INTRODUCCIÓN

La pandemia ciertamente ha afectado a la economía mundial, lo que agudiza el acceso alimentario y la disponibilidad de alimentos, asociado a ello los problemas de mal nutrición principalmente en los sectores más vulnerables del mundo. El aumento del desempleo durante la pandemia se ha elevado considerablemente lo que afecta directamente a la economía de las personas y la adquisición de alimentos no solo la cantidad sino, también, la calidad de ellos.1

El determinante económico tiene estrecha relación con la seguridad alimentaria que existe en una población, hogar o personas, y esta depende del acceso alimentario, la cual se refiere a los alimentos que se pueden obtener o comprar a través del ingreso económico, ubicación geográfica y precios de los alimentos. El acceso alimentario se ve influenciado por los precios de los productos, ubicación geográfica, patrones alimentarios entre otros.2

Asimismo, la disponibilidad alimentaria también es un factor crucial en el determinante económico, donde se reconoce que tiene relación con la adquisición de alimentos, variedad y cantidad de alimentos presentes de manera tangible en la comunidad u hogar del individuo. Por lo tanto, esta involucra la oferta de alimentos locales en calidad y cantidad, que sean inocuos y aceptables culturalmente.3

La conducta alimentaria de una persona se ve afectada por diferentes determinantes, ya sean sociales o de la alimentación propiamente, por lo que existen dos grandes pilares, “los que influyen en la disponibilidad de alimentos y los que influyen sobre la elección de alimentos”.4

Una encuesta realizada por la Universidad del Desarrollo en Chile, sobre el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de COVID-19, arroja que cuatro de cada 10 familias señalan que su alimentación ha cambiado en las últimas semanas. Más de la mitad de las familias reportan no alimentarse normalmente durante este período de tiempo.5 Bajo este contexto, es importante destacar la importancia de aquellas familias que uno de sus integrantes sea una mujer que amamanta, ya que, ella requiere una óptima alimentación y nutrición, por ende, es primordial elegir de manera adecuada los alimentos, lo que podría verse perjudicado debido a las consecuencias de la actual pandemia COVID-19.

El objetivo de la investigación consistió en describir la percepción de los efectos de la pandemia COVID-19 en los determinantes de acceso y disponibilidad alimentaria en los cambios de alimentación de las mujeres que amamantan residentes en zona costera, durante el año 2020.

MÉTODOS

Se utilizó un diseño cualitativo, de carácter fenomenológico, ya que el estudio reconoce la experiencia de las participantes y sus percepciones respecto a la situación actual en pandemia. Este tipo de metodología expone que “el enfoque fenomenológico de investigación surge como una respuesta al radicalismo de lo objetivable. Se fundamenta en el estudio de las experiencias de vida, respecto de un suceso, desde la perspectiva del sujeto, se recopila la interpretación que el sujeto evaluado posee con referencia a su experiencia”.6

El instrumento utilizado fue una entrevista semiestructurada, la cual es “de mayor flexibilidad pues empiezan con una pregunta que se puede adaptar a las respuestas de los entrevistados”,7 donde se puede agregar preguntas de estimarse conveniente, con el fin de obtener mayor información para la investigación.

La muestra estuvo constituida por 15 mujeres, por lo que se logró el punto de saturación. Los criterios de inclusión fueron:

  • Mujer que curse la etapa de lactancia materna (amamantamiento).

  • Tener residencia actual en zona costera.

  • Ser mayor de 18 años.

  • Tener acceso a internet, ya que la entrevista fue en modalidad online.

  • Madre que amamanta dispuesta a participar, que firmen el documento de consentimiento informado entregado por quien aplica la entrevista.

La recolección de información fue a través de una entrevista individual semiestructura, la aplicación fue realizada por el grupo de investigadores por medio de grabación de audio a través de plataformas remotas accesibles para la entrevistada como: zoom, meet o videollamada de WhatsApp, según disponibilidad que tenía la entrevistada. El día de la entrevista y hora, fueron por conveniencia de la entrevistada debido al contexto de la presente pandemia y su estado de madre que amamanta, todo esto con el objetivo de obtener una mejor recolección de datos, confiabilidad, validez y objetividad.

La validación del instrumento se realizó por cinco expertos académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y, posteriormente se realizó una prueba piloto para evaluar el flujo de preguntas, presencia de preguntas sensibles, apropiada categorización de las variables, claridad de las instrucciones al entrevistador y el flujo del proceso. Después de realizar las entrevistas se procedió a la transcripción digital de cada una de ellas, para las que se crearon subcategorías: acceso alimentario y disponibilidad alimentaria.

El análisis de la información se realizó a través de análisis de contenido entendido este como “descubrir la significación de un mensaje, ya sea este un discurso, una historia de vida, un artículo de revista, un memorando, etc. Específicamente, se trata de un método que consiste en clasificar y/o codificar los diversos elementos de un mensaje en categorías con el fin de hacer aparecer de manera adecuada su sentido”.8

Para disminuir sesgos de la interpretación y tener mayor credibilidad de los resultados obtenidos, se utilizó la triangulación de informantes, entendida como una “técnica de confrontación y herramienta de comparación de diferentes tipos de análisis de datos con un mismo objetivo, puede ayudar a contribuir a validar un estudio de encuesta y potenciar las conclusiones que de él se deriva”.9

RESULTADOS

En relación, al efecto económico y acceso alimentario, las participantes manifiestan que les ha afectado, pero al priorizar alimentos de primera necesidad frente a lo que habitualmente estaban acostumbradas, no han observado un gran impacto en el acceso alimentario, ya que cuentan con ahorros previos, seguros de cesantía y licencias médicas pagadas. Por lo tanto, si bien la pandemia ha afectado económicamente, esta no ha influido en el acceso alimentario de las madres entrevistadas, dado que estas han recibido ayudas sobre todo de las familias de origen. Otras madres respondientes aluden que al mantener sus trabajos estables no ha presentado dificultad en el acceso alimentario.

“Nos ha afectado mucho ya que como dije, en estos momentos, me encuentro de verdad cesante dependiendo de los ahorros… ahora hay que priorizar ciertas cosas, a medida que se va acabando todo se va comprando, porque ya no se dispone de tanto dinero.”

“No nos dificulta el acceso alimentario, porque mis padres nos apoyan... En realidad, para darse gustos, si.”

“Yo trabajo, pero estoy con licencia, entonces me pagan todas mis licencias.”

“A mi sí porque quedé sin trabajo… no dificultó el acceso porque mi pareja continuó con su sueldo normal… pedí ayudas sociales en la municipalidad así que no me afectó el acceso alimentario.”

En relación, al acceso a las entidades vendedoras de alimentos, es importante destacar que sí existe una percepción de cambios frente al cierre de supermercados. Lo que repercute en la facilidad para adquirir alimentos, ya que en los establecimientos abiertos se hacen largas filas para poder ingresar, seguido de restricciones en la cantidad de productos al realizar las compras, todo esto debido a las cuarentenas y cordones sanitarios. Además, se vieron afectadas las ferias libres de la comuna, las cuales tuvieron restricción de su funcionamiento, lo cual complica aún más el panorama de las madres para adquirir alimentos tales como frutas y verduras. Cabe destacar que en las ferias libres los precios de estos productos son más económicos.

“Se veían las largas filas por conseguir alimento.”

Por otra parte, se hace mención aquellos productos poco comunes como productos veganos y productos aptos para personas con diagnóstico de alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV). Se percibe impedimento en su acceso y adquisición, ya que en la comuna de residencia no se encuentran estos productos alimentarios o se encuentran en poca variedad y stock.

“Hubo una diferencia enorme … no hay productos veganos como tal … el acceso a productos para mamás que tienen APLV es súper difícil dentro de la comuna”.

Al indagar cómo el acceso ha influenciado el periodo de amamantamiento, las madres expresan que han percibido cambios, ya que permanecer más tiempo en el hogar influye positivamente en el amamantamiento, debido a que aumenta el número de mamadas. Otras refieren que el lactante podría estar todo el día en el pecho de la madre, lo cual ha potenciado la producción de leche materna.

Por otra parte, se evidencia que los lactantes nacidos en pandemia han logrado una lactancia materna exclusiva exitosa, donde refieren que, al tener mayor privacidad, estar más tranquila, sin preocupaciones por estar en un lugar público, ha generado mayor comodidad y al estar mayor tiempo con su hijo se ha fortalecido el vínculo madre-hijo. Pero, a su vez existe una escasa información sobre cómo obtener una lactancia exclusiva debido a los mitos sobre la lactancia, escuchados desde los cercanos y conocidos, lo cual genera desconcierto, además de lidiar con la angustia y la incertidumbre por la situación sanitaria.

“Estar con pandemia no ha sido un impacto negativo en la lactancia … todo lo contrario, por el hecho de estar siempre en la casa, poder estar más tranquila, no tener que estar con las preocupaciones de tener que estar amamantando al aire libre, que es incómodo, o tener que estar en otros lugares públicos”.

Dos madres manifestaron que tienen deficiencia de productos puntales, que son legumbres y verduras. Otra participante informa que ha sido más difícil el acceso a las ferias debido a las restricciones de estas, pues es necesario solicitar permisos para salir a comprar en un límite de tiempo.

“Lo que a mí me ha costado harto es el tema de feria … lo que falta es lo de verduras, eso ya no se maneja como antes.”

Es posible identificar modificación en la alimentación pues se le dio relevancia a aquellos que consideran esencial. Todo esto fue en el contexto en donde la comuna costera tuvo cambios en el acceso de alimentos debido a las diferentes restricciones mencionadas, sumado al estado de alerta por pandemia que se dio por abastecerse de alimentos.

En relación a la disponibilidad alimentaria en pandemia, la mayoría de las respondientes da a conocer que se incorporan o suspenden alimentos de su dieta habitual, con el fin de mantener una alimentación más saludable y nutritiva para su etapa de madre que amamanta.

Por otra parte, se declara que existe poca disponibilidad de productos especiales como los productos aptos para veganos, y variedades, sobre todo las bebidas vegetales. Además, algunas entrevistadas relatan que hay cambios en la disponibilidad de alimentos producto de la frecuencia de compras de alimentos en su hogar, actualmente se abastecen para varios meses (de uno a tres meses), a diferencia de antes que solo hacían compras para la semana o como máximo para el mes, y en cuanto a las verduras y frutas se hace la compra de frecuencia semanal.

“La pandemia cambia todo porque antes de la pandemia compraba para la semana o mes ... y compré como para dos o tres meses para no estar desabastecida.”

Una de las madres expresa abiertamente que la frecuencia de compra cambió, debido a que, ahora realiza las compras a medida que la mercadería de alimentos en el hogar se acaba, lo cual ha afectado la disponibilidad de alimentos, pero no de manera significativa.

“Yo ahora no compro todos los meses … yo compraba todos los meses leches y por ejemplo cuando veía que me quedaban dos iba comprando más … a medida que se va acabando todo se va comprando, porque ya no se dispone de tanto dinero.”

Por lo demás, se expone de forma espontánea que los precios de los productos alimentarios han tenido un alza, sobre todo aquellos como las hortalizas, verduras, productos veganos, entre otros.

“La leche vegetal es uno de los alimentos más caros dentro de los veganos entonces tuve que disminuir el consumo … la papa y la cebolla que también tuvieron un alza de precios.”

Por lo tanto, se infiere que la pandemia afecta la frecuencia de compra de los alimentos al tener que abastecerse por un largo período de tiempo, por el contrario comprar a medida que se acaben los productos alimentarios en el hogar. Esto provoca a su vez que la disponibilidad alimentaria en el hogar en algunos casos se afecte; las familias priorizan la compra de alimentos esenciales, para evitar deficiencia de alimentos. Sin embargo, es importante destacar del relato de las respondientes que se dispone de alimentos en forma limitada. Por otra parte, se han alterado los precios de los productos.

En respuesta a la pregunta de preferencias y prioridades alimentarias al realizar las compras, estas expresan que se inclinan más por productos no perecederos, entre los que se destacan las legumbres, harinas y cereales azucarados.

“Nos gusta todo lo que es más seco, lo que más hay es: arroz, tallarín y legumbres.”

También hacen referencia a productos indispensables en el hogar como azúcar, café, té, sal, aceite, al igual que alimentos proteicos, lácteos y derivados.

“De todo, sobre todo lácteos, congelados, carnes.”

Además, se mencionan alimentos aptos para personas con APLV y veganos. Si bien se nombran alimentos naturales sin preservantes y orgánicos estos son minoría y de menor preferencia, junto a las frutas, verduras, frutos secos y aquellos alimentos de consumo ocasional (“picoteos”). La preferencia son alimentos dulces debido al estrés actual.

“Nos hemos hecho la costumbre ahora de comprar paquetitos de galletas individuales.”

Por lo cual, se da a entender que las preferencias y prioridades en la compra de alimentos siguen igual que al periodo antes de la pandemia, ya que no existe cambio en la disponibilidad de alimentos en la comuna ni dentro del hogar. Esto demuestra, además, que no hay cambio en las preferencias de las madres a pesar de estar en periodo de amamantamiento en medio de la pandemia.

Las participantes al responder las preguntas sobre las diferencias en la selección de alimentos tanto, en periodo de pandemia, como, antes de este tiempo, reconocieron que dejaron de consumir alimentos meteorizantes tales como, el brócoli y cebolla, además de condimentos y aderezos. Se disminuyó el consumo de alimentos de preparaciones rápidas, por otra parte, incorporan o refuerzan una mayor ingesta de frutas, verduras, lácteos y legumbres en su dieta. De igual forma, ordenaron sus tiempos de alimentación, ya que generalmente pasan muchas horas sin comer.

“Dejé de consumir algunos alimentos por estar amamantando y ahora que mi hija está un poco más grande he vuelto a consumir...alimentos que hinchan, y comencé a comer más frutas y verduras cuando comencé a amamantar.”

Por otra parte, debido al posible contagio y el confinamiento que esto conlleva, las participantes dan a conocer que han incorporado alimentos beneficiosos para este periodo maternal como verduras frescas, frutas y legumbres, además han disminuido el consumo de cereales y condimentos, han preferido carnes blancas y/o magras, también han aumentado la ingesta de agua, por otra parte, y a favor de mantener una alimentación saludable, se suma el orden de los horarios de alimentación.

“Incorporé a mi vida el agua … comer más frutas más verduras ensaladas … ahora con la lactancia materna …ando más ordenada con los horarios … he dejado las bebidas y todas las golosinas que comía antes de la lactancia.”

Ocurrieron casos específicos donde se dejó de consumir pescado y frutas debido a la menor disponibilidad, por lo que aumentó el consumo de golosinas azucaradas, y preparaciones con masas.

“Aprendimos a hacer nuevas preparaciones como los cupcakes.”

Otras entrevistadas manifiestan que su dieta sigue normal, donde se destaca la entrevistada vegana la cual expone que, su alimentación al estar basada en vegetales no observa cambios importantes durante la pandemia.

“Para nosotros que consumimos más alimentos vegetales no fue tanto el cambio.”

Además, existen los casos de madres que comenzaron a amamantar durante la pandemia, donde una de ellas expresa que su alimentación ha cambiado notoriamente debido a la lactancia de su hijo, ya que antes sus horarios de alimentación eran muy distanciados, los alimentos que consumía no eran saludables y eran en grandes cantidades.

“Mi alimentación antes de dar leche materna en realidad no era muy buena y ha cambiado significativamente.”

Al contrario, la otra madre entrevistada da a conocer que, si bien su dieta sigue normal a la de antes de amamantar, ahora consume más lácteos y según lo descrito por ella, su alimentación es balanceada y saludable.

“Dos veces al día leche, hartos lácteos, en mi casa yo consumía más lácteos junto a mi hija, fruta una o dos veces al día y almuerzo dos veces a la semana legumbre siempre todo acompañado con ensalada, pan al desayuno y al almuerzo no, pan al desayuno y a las once, siempre tratar de alternar las proteínas, las carnes, el pollo.”

DISCUSIÓN

Los determinantes de la alimentación, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su boletín n° 10 del presente año, establece que los efectos de la COVID-19 han golpeado principalmente a los más vulnerables, quienes han perdido sus empleos, ingresos o medios de subsistencia, lo cual hace que la compra y consumo de alimentos saludables, y la compra de sus alimentos habituales, se conviertan en un reto económico adicional. (10

Esta investigación sobre los efectos de la COVID-19, en relación con el acceso alimentario, demuestra que un aumento del desempleo repercute en la disminución de los ingresos económicos de las entrevistadas. Sin embargo, esto no ha provocado una reducción en las compras de alimentos debido a que, mantienen una fuerte relación de apoyo directo con las familias de origen, ayudas sociales y ahorros previos para sus medios de subsistencia económicos. Esto se valida, ya que a nivel nacional el desempleo ha ido en aumento, lo cual perjudica el ingreso monetario en los hogares, tal como afirma la encuesta social Covid-19 del Ministerio de Desarrollo Social, la cual menciona el impacto al mercado laboral y con ello la disminución de ingresos en el 59,4 % de los hogares del país. (11

Por otra parte, se percibe una modificación en la alimentación ya que se priorizan los alimentos que son considerados esenciales sobre otros desembolsos que hay en el hogar, sobre todo los alimentos no perecederos debido a su larga durabilidad. Se evidencia que de acuerdo con el documento interino de cuestiones sobre el impacto de la COVID-19 en la seguridad alimentaria y la nutrición de la FAO, “muchos hogares cambiarán hacia los llamados “bienes inferiores” como una medida de ahorro, así como a alimentos de mayor vida en aquel, que bien podrían ser más procesados y menos nutritivos en los países industrializado”.12

Por ende, se puede afirmar de acuerdo con lo que exponen las madres, que estas han comenzado a elegir alimentos no perecederos los cuales tienen precios más reducidos y una mayor durabilidad, hecho crucial para este periodo de pandemia donde puede surgir un desabastecimiento o aumenten los días de cuarentena. De esta situación se desprende la guía práctica elaborada por la Universidad de Chile, sobre uso adecuado de alimentos en pandemia donde recomienda que lo más importante es cuidar el presupuesto familiar y priorizar los alimentos con un buen aporte nutricional, de temporada y de producción local. (13

Si bien las entrevistadas han priorizado los alimentos no perecederos, los alimentos perecederos han presentado un problema de acceso debido a las cuarentenas y cordones sanitarios, específicamente aluden a las ferias libres. Ya que la red de ferias libres chilenas que suponen el canal de distribución principal para la inmensa mayoría de chilenos se ha visto parcialmente afectada por las medidas tomadas. A pesar del llamado de los alcaldes para que permitan el normal funcionamiento de las ferias, en determinadas localidades se ha restringido su horario, frecuencia u organización.14 Por lo que, coincide con lo expuesto por las madres que amamantan, las cuales ven obstaculizado el panorama para adquirir alimentos, sobre todo frutas y verduras, además, cabe señalar que los precios en este lugar son más económicos.

Según Rodríguez y col.,15 la alimentación y la nutrición se podrían ver perjudicadas por el confinamiento, la disminución del poder adquisitivo familiar, por la depresión económica y por una potencial falta de disponibilidad y dificultad de acceso a alimentos sanos y seguros.15 Sin embargo, en el presente estudio esto no se ve afectado, ya que se resguardan los insumos alimenticios básicos; las participantes no encuentran diferencias en la selección de alimentos puesto que la disponibilidad alimentaria no ha presentado cambios severos durante la pandemia tanto a nivel de la comuna como en el hogar sobretodo de los alimentos no perecibles, los de fácil preparación y productos lácteos.

Por otra parte, a pesar de que en diferentes noticias se ha revelado la existencia de desabastecimiento en diversas comunas del país, sobre todo la realizada por la Pontificia Universidad Católica de Chile, en donde se manifiesta que, durante los períodos de pandemias, aumenta la probabilidad de desabastecimiento en supermercados, ya que se compra de forma desmedida, grandes volúmenes de alimentos. (16)

En la presente investigación se da a conocer que en la comuna de residencia de las entrevistadas siguen con una misma disponibilidad de alimentos, lo cual es esencial para que se prosiga con suministros en el hogar. Además, la alimentación de estas madres no se ve perjudicada debido a que, se organizan las compras para evitar el desabastecimiento. Esta acción de organización es respaldada por un manual de planificación alimentaria de la Universidad de Chile que brinda algunas recomendaciones para planificar tu alimentación por dos semanas: prefiere alimentos no perecederos como: legumbres, arroz, fideos, quinua, harinas, mote, frutos secos (maní, nueces, almendras) y conservas enlatadas, en caso de ser necesario.17

Si bien, las entrevistadas prefieren y priorizan alimentos no perecederos, abarcan más los alimentos como las farináceos, arroz, legumbres, harinas y cereales azucarados, además de productos que tachan como indispensables como azúcar, te, café, sal y aceites vegetales, al igual que alimentos proteicos. Por lo tanto, en cuanto a la prioridad de la alimentación, se demuestra que prevalecen tanto los alimentos no perecibles como los nuevos alimentos incorporados desde el inicio de la lactancia.

De acuerdo con la noticia de la Pontificia Universidad Católica de Chile se establece que, una adecuada planificación de tus compras de alimentos puede cubrir tus necesidades y la de tu familia, lo que además prolonga la estadía en casa, evita riesgos de contagio y favorece la correcta alimentación.18 Tal como se organizan las madres entrevistadas, pues ellas notifican que presentan cambios en la disponibilidad debido a que la frecuencia de compra la cual actualmente ha disminuido, es decir, van a abastecerse una vez cada dos a tres meses y compran en grandes cantidades. Esto, a su vez, genera un mayor abastecimiento y disponibilidad de alimentos en el hogar, y evita las salidas innecesarias.

Sin embargo, la FAO considera que la ansiedad e incertidumbre con respecto al desabastecimiento de alimentos, asociada a la desinformación, puede conducir a un comportamiento denominado “compras de pánico”.

De acuerdo con The Caribbean COVID-19 Food Security and Livelihoods Impact Survey, encuesta aplicada por la Comunidad del Caribe (CARICOM) en 19 países del Caribe, prácticamente tres cuartas de los encuestados (74 %) declara comprar más cantidades de comida de lo normal, (19 referente a esto las madres caen en este tipo de “compras de pánico”, ya que antes compraban mensual o semanal y actualmente han cambiado los hábitos debido a la pandemia COVID-19.

CONCLUSIONES

Según los resultados encontrados se demuestra que la alimentación en las madres entrevistadas que están en proceso de amamantamiento no ha tenido cambios, ya que los determinantes de la alimentación establecidos no han sido alterados por el contexto actual, en esta muestra. respecto al acceso alimentario se concluye que, a pesar de existir una disminución de ingresos económicos, no ha sido afectado porque las madres reciben ayudas externas y consiguen priorizar la alimentación. Además, se destacan las redes de apoyo municipales que se activaron para responder frente a la necesidad.

En cuanto al segundo determinante de la alimentación establecido, es decir, la disponibilidad alimentaria, se observa que la comuna no es alterada en este ámbito, ya que, si bien existen restricciones y desabastecimientos ocasionales estos no generan consecuencias graves en las madres. La disponibilidad de alimentos no ha sido alterada, pero sí la frecuencia de compra.

Notas al pie:
  • Ninguna

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Historial:
  • » Recibido: 14/10/2021
  • » Aceptado: 31/10/2021
  • » Publicado : 01/11/2021


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