El sitio web temático ITS-VIH/sida recomienda la información que ofrece un espacio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde se responden las principales inquietudes sobre el tema. Por ejemplo:

¿Es mayor el riesgo de contraer el virus de la COVID-19 para las personas con VIH?

Las personas con VIH que no están tomando tratamiento antirretrovíral (TAR) y presentan un recuento bajo de CD4, particularmente aquellas que se encuentran en un estadio avanzado de la enfermedad por el VIH, tienen un mayor riesgo de contraer infecciones oportunistas y presentar complicaciones relacionadas con el sida.

Sin embargo, las evidencias acerca del mayor riesgo que corren las personas con VIH de infectarse por el SARS-CoV-2 y/o de presentar complicaciones clínicas de la COVID-19 en comparación con la población general no están bien claras.

Las personas con VIH pueden tener una mayor prevalencia de los factores de riesgo conocidos para contraer la COVID-19 y desarrollar complicaciones conexas, como cardiopatías, hepatopatías, enfermedad pulmonar crónica, obesidad y otras comorbilidades y coinfecciones como la tuberculosis.

Varias series de informes de casos y pequeños estudios de cohortes entre personas con VIH hospitalizadas a causa de la COVID-19 han mostrado unos resultados clínicos comparables y un riesgo similar de infección por SARS-CoV-2 respecto a la población general, particularmente en aquellos casos en que la infección por VIH se encuentra bien controlada (toman TAR y presentan un recuento de CD4 > 200 células/mm3 y carga vírica suprimida).

Estos datos clínicos limitados sugieren que el riesgo de mortalidad entre las personas con VIH está asociado a factores conocidos para la COVID-19, como la edad avanzada y la presencia de comorbilidades, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas y obesidad.

Se han llevado a cabo varias revisiones sistemáticas y no sistemáticas dirigidas a evaluar la evolución de la COVID-19 en las personas con VIH; en la mayoría de ellas se han constatado resultados comparables de mortalidad y morbilidad en comparación con los pacientes VIH-negativos. Aunque, los métodos no siempre incluían en la evaluación de los resultados un control de los factores de riesgo conocidos para la COVID-19 [4].

También hay datos limitados acerca de pacientes con enfermedad avanzada por el VIH (es decir, con recuento bajo de CD4).

En una revisión sistemática, en concreto una que se encuentra publicada como preimpresión, se constató que entre 144 795 pacientes de COVID-19 hospitalizados en América del Norte, Europa y Asia, la prevalencia conjunta del VIH era del 1,22% [95% (IC): 0,61%-2,43%)], lo que representa el doble de la prevalencia conjunta respectiva del VIH a nivel local en la población general, que era del 0,65% (IC del 95%: 0,48%-0,89%), y en consecuencia daba a entender una posible propensión entre las personas con VIH.

Varios estudios de cohortes realizados en Sudáfrica, los Estados Unidos de América y el Reino Unido ofrecen datos adicionales sobre esta cuestión que apuntan hacia un aumento moderado del riesgo de muerte directamente atribuido a la infección por el VIH, una vez realizados los ajustes por edad, sexo, origen étnico y presencia de comorbilidades.

En un metanálisis inédito que incluye estos estudios se concluyó que el riesgo de muerte era casi el doble que en el caso de los pacientes VIH-negativos; sin embargo, no se puede descartar una posible confusión debida a comorbilidades asociadas con un mayor riesgo de padecer una forma grave de COVID-19.

Es esencial proteger a las personas con VIH durante la pandemia de COVID-19 y asegurar que puedan mantener el tratamiento. Los investigadores están estudiando actualmente si las personas con VIH tienen un mayor riesgo de presentar malos resultados con la COVID-19.

Las pruebas preliminares que apuntan hacia un aumento moderado de la vulnerabilidad de las personas con VIH hacen que sea aún más urgente que estas personas tengan acceso a antirretrovirales y a tratamientos para las comorbilidades, como la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades pulmonares crónicas, la diabetes, la tuberculosis y el mantenimiento de un peso corporal saludable.

Se requiere un conjunto de datos mayor y procedente a un ámbito geográfico más amplio para mejorar la comprensión de la repercusión que tiene la coinfección por el SARS-CoV-2 y el VIH en la gravedad de la COVID-19, su progresión y los resultados de la hospitalización.

Con ese fin, la OMS ha establecido una Plataforma Clínica Mundial sobre la COVID-19. Hasta el 4 de noviembre de 2020, la OMS ha recibido datos clínicos de 79 000 pacientes hospitalizados con COVID-19 confirmada o presunta, entre ellos 5291 pacientes hospitalizados con VIH, comunicados por más de 30 países de todo el mundo.

La plataforma está abierta a todos los Estados Miembros y centros de salud para que aporten datos, los cuales contribuirán a fundamentar las futuras orientaciones sobre la mejor manera de garantizar una adecuada protección de las personas con VIH durante la pandemia de COVID-19.

Se aconseja a las personas con VIH que tomen las mismas precauciones frente a la COVID-19 que se recomiendan para la población general: lavarse las manos con frecuencia; tomar precauciones al toser; mantener el distanciamiento físico; usar mascarilla cuando sea apropiado y de acuerdo con las normas locales; solicitar atención medica si aparecen síntomas; autoaislarse si se desarrollan síntomas o se tiene contacto con un caso positivo de COVID-19; y otras medidas en función de la respuesta local y gubernamental.

Es importante garantizar que las personas con VIH tengan acceso a medicamentos antirretrovirales durante periodos más largos (suministros suficientes para 3 a 6 meses) y que los programas los dispensen para varios meses. Lo mismo debería hacerse con otros medicamentos necesarios, como la terapia de sustitución con opiodides, la terapia preventiva contra la tuberculosis y los tratamientos de las comorbilidades.

Vea otras respuestas a las dudas más frecuentes en:

OMS. Preguntas y respuestas sobre la COVID-19, el VIH y los antirretrovirales