Historia de la Nefrología en Pinar del Río. 1974-2015. I Parte

HISTORIA LOCAL DE SALUD

 

Historia de la Nefrología en Pinar del Río. 1974-2015. I Parte

 

History of Nephrology in Pinar del Río. Part- I


 

Leonel Soto León1, Odalys Álvarez Pereira2

1 Especialista de Segundo Grado en Nefrología y de Primer Grado en Medicina Interna. Profesor Consultante y Auxiliar. Cátedra de Nefrología. Hospital General Docente "Abel Santamaría Cuadrado". Pinar del Río. Cuba. soto@princesa.pri.sld.cu

2 Licenciada en Educación perfil Informática e Investigación. Profesor Asistente e Investigador Agregado. Universidad Ciencias Médicas de Pinar del Río. Cuba.eleodys@princesa.pri.sld.cu


 

Recibido: 28 de enero de 2017
Aprobado: 22 de febrero de 2017


RESUMEN

Introducción: la Nefrología es una de las especialidades más nuevas de las Ciencias Médicas, es una rama de la clínica dedicada a profundizar los conocimientos sobre la estructura, funciones y enfermedades del riñón y de las vías urinarias que comienza en Cuba en 1962 hasta alcanzar la categoría de especialidad en 1966 con la creación del Instituto de Nefrología en el Hospital Clínico QuirúrgicoJoaquín Albarrán de La Habana.
Objetivo: exponer la historia de la Nefrología en la provincia de Pinar del Río con sus avatares, vivencias y logros desde 1970-2015, presentada en dos períodos con sus etapasde incomprensiones y dificultades enfrentadaspor el colectivo de la especialidadhasta alcanzar un desarrollo creciente de calidad.
Método: se realizó una revisión testimonial de prestigiosos profesionales y técnicos que colaboraron con la especialidady referencias bibliográficas importantes acerca del surgimiento y desarrollo de la Nefrología en Pinar del Río desde sus orígenes.
Resultados: se muestran los avances científico técnicos y asistenciales de la especialidad de Nefrología que se iniciaron en el Instituto Nacional de Nefrología permitiendo que se desarrollara en todas las provincias, Pinar del Río una de las primeras en hacerlo con resultados ostensibles y relevantes que le propiciaron reconocimientos a nivel provincial y nacional.
Conclusiones: se logró a través de testimonios obtener información imprescindible sobre los profesionales y técnicos que colaboraron al desarrollo de la Nefrología, las dificultades que enfrentaron hasta vencer para obtener el actual alto nivel que ostenta en la provincia.

DeCS: NEFROLOGÍA/historia


ABSTRACT

Introduction:Nephrology is one of the newest specialties of Medical Sciences. It is a branch of the clinical practice dedicated to deepen on knowledge about the structure, functions and diseases of the kidney and urinary tract that begins in Cuba in 1962 up to reaching the rank of specialty in 1966 with the opening of Nephrology Institute at Joaquín Albarrán Clinical Surgical Hospital in Havana.
Objective:to present the history of Nephrology in Pinar del Rio province with its ups and downs, experiences and achievements from 1970-2015, presented in two periods with its stages of lack of understanding and difficulties faced by the staff of the specialty until reaching a growing quality.
Method:a testimonial review of prestigious professionals and technicians who collaborated with the specialty and important bibliographical references about the emergence and development of Nephrology in Pinar del Rio from its beginnings.
Results:the scientific and technical advances of the specialty of Nephrology that were initiated in the National Institute of Nephrology are shown allowing its development in all the provinces, Pinar del Rio one of the first to do this with ostensible and relevant results that favored the recognition at provincial and national level.

Conclusions:from the testimonies essential information about the professionals and technicians who collaborated in the development of Nephrology was recorded, the difficulties they faced until conquering the current higher level the specialty has in Pinar del Rio province.

DeCS:NEPHROLOGY/ history


 

 

INTRODUCCIÓN

La Nefrología es una de las especialidades más nuevas de las Ciencias Médicas. Es una rama de la clínica y se dedica a profundizar los conocimientos sobre la estructura, funciones y enfermedades del riñón y de las vías urinarias.

La Nefrología nació como especialidad en el primer Congreso Internacional de Nefrología, realizado del 1 al 3 de septiembre de 1960 en Génova, Suiza y en Evian-les Bains, Francia, ambos en las márgenes del lago Génova. 1, 2

El nacimiento de la especialidad fue producto de los resultados obtenidos durante muchos años en las investigaciones sobre la Histología, Fisiología, Fisiopatología y el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades renales teniendo un gran impacto el desarrollo tecnológico de las técnicas diagnósticas y las de tratamiento sustitutivo de la función renal (TSFR): diálisis peritoneal, hemodiálisis y el trasplante renal en pacientes con insuficiencia renal crónica terminal (IRCT).

Su desarrollo en el mundo y en el país ha sido progresivo e intensamente acelerado motivado por el incremento sostenible de la insuficiencia renal aguda en las unidades de cuidados intensivos, causada por las infecciones y traumatismos y principalmente por el preocupante aumento de los enfermos con enfermedad renal crónica en el mundo propiciado por la cada día más alta prevalencia de las tres causas principales que la provocan hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y la ancianidad. 3

Pinar del Río fue una las primeras provincias cubanas que contó con la especialidad manteniendo siempre un desarrollo asistencial, docente e investigativo que la mantiene entre las más prestigiosas del país lo que nos motiva a realizar un estudio y exposición de los avatares y resultados de la misma desde su inicio en 1974 hasta el año 2015, etapa en la que hubo que superar escollos que en ocasiones parecieron insalvables.

 

DESARROLLO

Se considera necesario para una comprensión más precisa del desarrollo del tema hacer una exposición somera de la evolución de la especialidad en el país. En el periodo pre 1959 y sin aún existir la palabra Nefrología hubo elementos importantes que repercutirían en el desarrollo futuro de la especialidad, que desde 1962 fue parejo al que se produjo en el mundo.

En el año 1947 el patólogo y cancerólogo cubano Antonino Pérez Ara, del Hospital Militar "Carlos J. Finlay" realiza por primera vez en el mundo la biopsia renal percutánea, experiencia que presentó y publicó 2 años después en congresos y revistas nacionales e internacionales. 3

La compra e instalación de cuatro riñones artificialesfue otro elemento, uno instalado en dos hospitales públicos y en dos clínicas privadas. Fueron traídos y manejados por el Dr. Guido Álvarez Pérez, cirujano ginecólogo que abandonó el país en 1961, se había adiestrado en EEUU y solo trataba casos de IRA causadas principalmente por aborto séptico y transfusiones incompatibles. Es bueno señalar que este médico nunca enseñó a otros médicos el funcionamiento de los equipos.

Hubo varios especialistas, principalmente pediatras y patólogos que trabajaron intensamente en enfermedades renales, todos ubicados en la capital.

En 1962 el Profesor de Medicina Interna Dr. Abelardo Buch López (1912-1996) del Hospital Clínico Quirúrgico "Joaquín Albarrán" solicita al entonces Ministro de Salud Pública Ramón Machado Ventura el reinicio del tratamiento de la insuficiencia renal aguday el coma tóxico. En el segundo semestre de ese año se selecciona al Profesor Bush (padre y fundador de la Nefrología cubana) y otros dos internistas del mismo hospital (Charles Magrans Buch y Reinaldo Mañalich Comas) para que se entrenaran y trataran la insuficiencia renal aguda, se crea así la primera unidad dialítica del país. (Doctor en Ciencias Médicas Charles Magrans Buch, Profesor e Investigador Titular, Fundador del Instituto de Nefrología. La Habana: testimonio enero 2016). Los tres participaron en varios entrenamientos en otros países e implantaron las técnicas que se aplicaban en el mundo.

En 1966 se decide por el ministerio la creación del Instituto de Nefrología en el propio Hospital Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán de La Habana y en 1969 se inicia el plan de diálisis de pacientes con IRC basado en la diálisis peritoneal y en algunos casos con hemodiálisis.

En 1968 comenzó la residencia de Nefrología con dos médicos, los doctores Sergio Arce Bustabad (fallecido) y Armando Heras Mederos, ambos se graduaron en 1970. En este mismo año se realiza el primer trasplante renal exitoso de donante cadavérico y posteriormente, en 1972 el de donante en muerte cerebral a un paciente proveniente del Servicio de Neurocirugía del Hospital General "Calixto García", La Habana participando en el mismo los cirujanos doctores Oscar Suárez Savio y Adriano Fragoso Bauta; el urólogo Dr. Alfredo Gómez Sampera; el anestesista Dr. Humberto Guido Oliver y los nefrólogos Profesores doctores Abelardo Buch López, Charles Magrans Buch, Reinaldo Mañalich Comas y Olga González Sureda. (Dr. Ciencias Médicas Charles Magrans Buch, Profesor e Investigador Titular, Fundador Instituto de Nefrología. La Habana: testimonio enero 2016).

En 1988 se efectuó el trasplante combinado páncreas-riñón y en 1989 el trasplante de donante vivo.

El inicio de los estudios epidemiológicos y la estrategia de desarrollo de la especialidad, así como la creación de la Sociedad Cubana de Nefrología ocurrieron entre 1972-1975. La creación de Servicios en varias provincias del país determina la creación del Grupo Nacional de Nefrología en 1978.

El incremento de los trasplantes motiva la inauguración en 1988 del Centro Nacional de Coordinación de Trasplante Renal y la creación del Programa Nacional de Trasplante Renal con su Centro Coordinador. Su primer director fue el Dr. Raúl Herrera Valdés que recién regresaba de cumplir funciones en el nivel central del Minsap como director de ciencia y técnica de ese organismo. 4

Entre 1991-1995, estando desde 1988 como Director del INEF y Jefe del Grupo Nacional el Doctor en Ciencias Herrera Valdés, se potencializan las actividades para mejorar la atención e investigación nefrológica lográndose incrementar el número de órganos obtenidos y de trasplantes renales y una importante ampliación de las capacidades dialíticas en el país, aprobándose además el primer programa de Prevención de la IRC.

En los años 2003-2005 se creó un Programa Acelerado de la especialidad y la graduación de más de 100 nuevos nefrólogos, decenas de enfermeras y otros técnicos de la salud.3

En el 2005 se inauguran 15 nuevas unidades nefrológicas y la remodelación de otras cinco con lo que se amplía extraordinariamente la cobertura asistencial, docente e investigativa en todas las provincias.3

Al cierre de 2015 había en Cuba49 servicios nefrológicos, 45 de adultos y cuatro pediátricos. Realizaban trasplantes siete centros de adultos y uno pediátrico. Los de adultos fueron el INEF, Hospitales Hermanos Ameijeiras, Centro de Investigaciones Médico Quirúrgico CIMEQ, naval Dr. Luis Díaz Soto, Arnaldo Milián Castro de Villa Clara, Manuel Ascunce de Camagüey, Lucía Íñiguez de Holguín y Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba. Los niños se trasplantaban el en Hospital Pediátrico de Centro Habana. La cifra de riñones artificiales era de 602 con una prevalencia de pacientes en diálisis de 269 x millón de habitantes y se habían efectuado más de 5 000trasplantes renales. 3

Antecedentes de la Nefrología en Pinar del Río

Antes del triunfo de la Revolución en 1959 y en los primeros diez años, no existía ningún servicio o personal con dedicación nefrológica en la provincia. Los pacientes con enfermedades renales agudas y crónicas así como los comas tóxicos, eran tratados en el servicio de Medicina Interna del Hospital "León Cuervo" o en la sala Misceláneas del Hospital Pediátrico "Ciro Redondo", con una alta mortalidad al no contar con los métodos para TSFR.

La primera DP en la provincia se realizó en niños en 1968 por el Profesor Dr. Santiago Valdés Martin, pediatra pinareño que ejercía en el Hospital Pediátrico Nacional Pedro Borras de la capital cubana y que en esos momentos hacía una rotación docente por el hospital pediátrico pinareño Ciro Redondo y que había hecho un entrenamiento en Nefrología y DP en México un año antes. Es uno de los pioneros de la Nefrología Pediátrica en Cuba y realizó el proceder en dos pacientes con insuficiencia renal aguda. (Dr. René Hernández Valdés, Director de los hospitales pediátricos "Ciro Redondo" y "Pepe Portilla" 1966-1987. Pinar del Río, testimonio, 15 febrero 2016).

En el 1969, dos internos verticales de Medicina Interna del Hospital Provincial Docente Clínico Quirúrgico "León Cuervo Rubio" de Pinar del Río, Raúl Herrera Valdés y Leonel Soto León, se presentaron en el Instituto de Nefrología (INEF) en su periodo de vacaciones, con la intención de entrenarse en el tratamiento de la anuria aguda, el shock y la diálisis peritoneal lo que les fue concedido obteniendo las habilidades necesarias para el proceder en DP. (Dr. Jorge P. Alfonzo Guerra. Dr. Ciencias, Profesor e Investigador Titular, Vicedirector Docente del Instituto Nacional Nefrología, La Habana, testimonio: 20 febrero 2016).

Ello permitió que en 1970 pudieran efectuar las primeras diálisis peritoneales en adultos en la provincia, como médicos postgraduados en ese año y en su primer año de residencia en 1971, con la colaboración de un grupo entusiasta de enfermeras constituido por Caridad López Cabrera, Verónica Nieto González, Eliana Quiñones Soto y Amelia Pita Porras, las que sin haber efectuado un programa de entrenamiento previo, porque no existían condiciones en el INEF para ello, mediante auto preparación y siguiendo las orientaciones de Herrera y Soto realizaron las DP con muy buena calidad.

El proceder se realizaba en el local que actualmente ocupa el salón de operaciones de los bajos. Tanto los médicos como las enfermeras tenían que hacer el proceder en horario extra, habitualmente nocturno, ya que no se podía prescindir de su trabajo en las salas de ingresados por la alta presión asistencial existente en esos tiempos.

Lamentablemente no consta registro estadístico de la cantidad de diálisis peritoneales efectuadas pero fueron alrededor de 10 las realizadas a pacientes con enfermedad renal aguda y crónica diagnosticados por el servicio de Medicina Interna y discutida la conducta en colectivo. (Verónica Nieto González, Licenciada en Enfermería, Profesora Asistente del Bloque de Tecnología de la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río, testimonio: 6 marzo 2016) y (Caridad López Cabrera, Licenciada en Enfermería, en aquel entonces jefa de la sala Aleida Fernández, actual sala A, del Hospital Provincial Docente León Cuervo Rubio, jubilada. Testimonio: 5 marzo 2016).

La provincia, que siempre fue la más atrasada en su desarrollo en todos los aspectos por la desidia de los gobernantes pre revolución y que contaba con muy pocos médicos especializados, se encontraba en fase de ampliación y perfeccionamiento de su cobertura médica provocando un aumento importante de la presión asistencial en los hospitales y policlínicos, no contándose con la cantidad de médicos especialistas, entre ellos de internistas, para enfrentar adecuadamente las crecientes necesidades asistenciales. Esta situación, unido al desconocimiento sobre la especialidad de Nefrología, que recién comenzaba en el país, motivó que un funcionario de la dirección provincial de salud presionara fuertemente para que el doctor Leonel cambiara su residencia para Medicina Interna pero este mantuvo su predilección por la Nefrología.

Al año siguiente, 1972, Raúl y Leonel inician los estudios de residencia de Nefrología en el INEF, no graduándose de especialistas de Primer Grado en Nefrología al finalizar los tres años de estudio por faltarles cumplir un año de postgraduado, logrando el título al presentar sus tesis un año después, ambos con la máxima calificación.

Periodo 1974-1979

Primer servicio nefrológico de la provincia

El regreso en 1974 del Dr. Soto a su provincia, después de aprobado su examen teórico práctico de la especialidad para cumplir su segundo año asistencial como posgraduado , permitió que se inaugurara un servicio de Nefrología en el Hospital Provincial Docente León Cuervo Rubio.

En aquel periodo el servicio de Medicina no asignaba camas de ingreso para las especialidades paraclínicas y aunque ya existían los servicios de Cardiología, Gastroenterología, Endocrinología y Neurología, ninguno tenía camas propias, teniendo que ingresar sus pacientes en las salas de Medicina Interna. Fue necesario por tanto argumentar sólidamente y convencer a los directivos del hospital de la necesidad de que los pacientes renales tuvieran sus camas independientes de las clínicas, aprobándose el 22 de octubre del propio año por el Dr. Humberto Rodríguez Hidalgo, jefe del departamento de Medicina, la asignación de ocho camas para Nefrología; dos en las salas Lidia Doce y Aleyda Fernández respectivamente y cuatro en la sala Tania la Guerrillera donde además, se otorgó un local para realizar biopsias renales y algunas pruebas funcionales (actuales salas A, B y E).

La DP solo se les realizaba a los pacientes con IRA y comas tóxicos en la sala de Terapia Intensiva, constituyendo así en esos momentos el primer y único servicio fuera de Medicina Interna con camas propias.

De esta forma se constituyó en Pinar del Río el cuarto servicio de Nefrología en el país. Los primeros fueron los del INEF en noviembre de 1966, Hospital Militar Naval "Luis Díaz Soto" en octubre 1972 y el del Hospital Provincial "Saturnino Lora" de Santiago de Cuba en julio de 1974.

Se envió a la técnica de Anatomía Patológica Raquel Marrero Fernández al INEF, donde se adiestró en el procesamiento de las biopsias renales haciendo láminas de muy buena calidad.La técnica utilizada para las biopsias fue la de punción percutánea de Pérez Ara, mencionada antes en este trabajo, con la variante de usar un trocar de Menghini modificado por Buch.

Inicialmente el Dr. Soto llevaba las láminas con los cortes de tejido renal para diagnosticarlas en el INEF por no contar el hospital con un patólogo adiestrado pero posteriormente se diagnosticaban en el mismo centro por el trabajo en conjunto de la patóloga Dra. Gladys Rafaela Cirión Martínez y el nefrólogo Dr. Soto.

En el 1978 se inicia en el hospital por primera vez en el país la realización de la biopsia renal bajo control televisado junto al Dr. Jorge Banasco Rodríguez, jefe del departamento de Radiología (fallecido). Con ello se logró ubicar el riñón y puncionar su corteza de forma precisa, lo que eliminaba la principal dificultad técnica de la biopsia renal percutánea. La experiencia en 45 pacientes fue presentada en el V Congreso Latinoamericano de Nefrología efectuado en mayo 1982 en La Habana y publicada en la Revista de Medicina interna en 1981.5

El Dr. Soto León estuvo hasta el 1979 de guardia localizable permanente para las urgencias nefrológicas del hospital y de los Hospitales Pediátrico y Gineco Obstétrico realizando además guardias físicas semanales de Medicina Interna y participando de forma activa en la docencia de pre y postgrado. También fue nombrado vicedirector, cargo que ostentó hasta su traslado al nuevo hospital en diciembre de 1987.

Participó en la docencia dando clases de Farmacología y de Propedéutica Clínica a los alumnos de Medicina y en las asignaturas de Laboratorio Clínico y Enfermería del Politécnico de la Salud.

En esos años se logró obtener algunos órganos que fueron enviados al INEF para trasplantarlos. Los órganos fueron extraídos por cirujanos del centro, siendo perfundidos los riñones con soluciones especiales para su conservación por el Dr. Soto y trasladados al INEF en una ambulancia o un auto de la dirección provincial de salud con los que se coordinaba previamente.

Los trasplantes en Cuba estaban en su etapa inicial en aquellos años y no había costumbre ni conocimientos sobre ellos y muchas veces hubo reservas por parte del personal de la salud para la extracción de órganos. La principal preocupación, fundamentalmente de los cirujanos, era que en aquellos momentos no se conocía bien el concepto de muerte encefálica por lo que en una primera ocasión hubo alguna reticencia por parte de los cirujanos para extraer los órganos pero posteriormente, al obtenerse los conocimientos necesarios sobre muerte encefálica, esto dejó de ser un problema.

En una ocasión en que el Dr. Soto León hacía sus recorridos por el Cuerpo de Guardia de Cirugía para conversar con los cirujanos y explicarles de la necesidad de la extracción, uno de ellos, excelente médico, al verlo entrar comentó con sus compañeros; por ahí viene el vampiro.Años después ese mismo cirujano fue uno de los más entusiastas en la actividad de obtención de órganos.

Una anécdota importante ocurrió en mayo de 1978 cuando un Viceministro de salud de inspección en el hospital, se acercó al Dr. Soto y le aconsejó que dejara la Nefrología y se dedicara a la Medicina Interna, porque la primera no tenía perspectivas de desarrollo en la provincia. En realidad la especialidad comenzaba a desarrollarse en el país y el poco número de pacientes con IRCT no constituían un problema de salud importante como lo fue años después.

Pasado cuatro años se reubica el servicio en la sala H, con seis camas para ingreso, un local de dos camas para diálisis peritoneal y un local para biopsias renales. Se comienza así un pequeño plan de diálisis peritoneal iterada con cuatro enfermos, uno de los cuales fue enviado el 1978 al servicio de Nefrología de Camagüey donde fue trasplantado.

En ese periodo para poder realizase el TSFR el enfermo debía vivir cerca de los centros de diálisis y este paciente tenía familiares en Camagüey donde además ya realizaban trasplantes, por lo que se trasladó a esa provincia. El paciente se mantuvo con buena función renal y una vida normal durante 37 años constituyendo un record de supervivencia de personas con trasplante renal de donante fallecido (Dr. Alexander Mármol Soñora, Director Centro Nacional de Trasplante Renal. Testimonio noviembre 2015).

Desde los dos meses de post trasplante fue evolucionado por el servicio pinareño. Lamentablemente en diciembre de 2015, manteniendo una función renal normal, falleció por un accidente vascular encefálico hemorrágico como complicación del tratamiento de una trombosis venosa profunda.

En octubre de 1979 se integra al servicio el Dr. Omar Martínez Márquez (actualmente jubilado) mejorando la cobertura asistencial tanto en cantidad, al haber dos nefrólogos, como en calidad ya que trajo conceptos y medidas terapéuticas actualizadas. El mes anterior había obtenido su título de Especialista de Primer Grado de Nefrología después de tres años de estudio en el INEF, donde se concentraba la poca bibliografía que se recibía en el país en esos momentos y cuyos miembros fundadores recibían cursos y participaban en congresos en el exterior propiciando la actualización de conocimientos. El Dr. Martínez también cumplió con las actividades en Terapia Intensiva y las guardias localizables.

En el 1978 se crea el Grupo Nacional de Nefrología del que forma parte el Dr. Soto.

Logros de este periodo

  • Obtención de camas propias del Servicio así como para realizar DP.

  • Inicio y estabilización de las biopsias renales e introducción del uso de la televisión para realizarlas.

  • Realización de diálisis peritoneales a enfermos renales agudos

  • Inicio de un plan de diálisis peritoneal iterada a pacientes crónicos.

  • Envío al INEF de algunos órganos para trasplante.

Periodo 1980-1987

Después de muchas discusiones y presiones a los dirigentes de salud y del Partido en la provincia, ya que en ese entonces no se tenía idea exacta de la necesidad de este tratamiento por lo anteriormente señalado, se decidió insertar un servicio de diálisis en una nueva construcción en el hospital aledaña a la sala H, la actual sala P.

El 3 de diciembre de 1980, coincidiendo con la conmemoración del Día de la Medicina Latinoamericana, se inaugura la primera unidad de diálisis con dos riñones artificiales marca Gambro AK-10 para hemodiálisis y tres camas dedicadas a la diálisis peritoneal para tratar pacientes con insuficiencia renal crónica terminal (actual departamento de Gastroenterología) y un equipo suavizador para tratamiento del agua a utilizar en los procederes.

Se asignaron tres camas para ingresados en las salas PH y otras tres en la PM. Además se construyó un laboratorio de nefrología como apoyo a los estudios funcionales renales y a las urgencias del servicio donde la Licenciada Úrsula Gómez Paulín tuvo un actuar destacadísimo implantando la mayoría de los estudios de laboratorio que se realizaban en el país después de haber pasado un entrenamiento de tres meses en el INEF.

Ese mismo día se realizó la primera hemodiálisis a un paciente que tenía una IRC terminal en estado crítico y no tenía condiciones mínimas para haberse trasladado anteriormente al INEF. Llevaba varias semanas en DP pero había sufrido frecuentes complicaciones. Como se refirió antes aun no existían en el país locales donde los enfermos con IRCT de otras provincias pudieran permanecer durante su tratamiento, necesitando vivienda de algún familiar donde vivir, lo que no tenía el paciente. Hoy este problema no existe con solución para todos estos casos, situación muy natural por el desarrollo de la salud pública y la regionalización de los servicios.

Estuvieron presentes el Profesor Dr. Abelardo Buch López, directordel INEF, jefe del Grupo Nacional y fundador de la especialidad en el país. Los doctores Leonel Soto León, jefe del servicio y Raúl Herrera Valdés, recién terminado su doctorado en la antigua República Democrática Alemana (RDA) y posteriormente director del INEF, la enfermera Rafaela Ajete Izquierdo, jefa de enfermeras del servicio, el Dr. Smicker, de la Clínica Nefrológica de Rostock, RDA, el Dr. Julián Pérez Peña, director del hospital y el técnico en electro medicina Enrique Estrada que instaló los equipos.

Ese grupo inicial de trabajo quedó constituido por los doctores Leonel Soto León y Omar Martínez Márquez, las enfermeras Rafaela Ajete Izquierdo como jefa, Xiomara León, Emelina Guerra y Lucrecia Rodríguez. Es imprescindible resaltar el trabajo de ambas enfermeras que permanecieron laborando en hemodiálisis hasta el 2010 realizando un trabajo muy meritorio además de enseñar sus conocimientos al nuevo personal de Enfermería que se integraba progresivamente.

En el 1982 se realiza el único estudio publicado hasta ahora en Cuba de electroforesis de proteínas en orina con gel de poliacrilamida en el síndrome nefrótico y su correlación clínica junto al Dr. Mario Sánchez Mujarrieta, bioquímico del Laboratorio Clínico del hospital. 6

Los seis años siguientesse caracterizaron por una intensa labor del pequeño pero eficiente grupo de trabajo, enucleado alrededor de su fundador el Dr. Soto, al que se le incorporaron en 1987 dos nuevos especialistas, los doctores Carlos Gutiérrez Gutiérrez e Isabel Herrera Otero que ayudaron a incrementar ostensiblemente la asistencia y docencia en el Servicio.

La Dra. Herrera, con base pediátrica, además de su trabajo en el servicio daba cobertura nefrológica al Hospital Pediátrico Docente Provincial "Pepe Portilla".Un día a la semana pasaba visita en la mañana a los niños ingresados con enfermedades renales y en la tarde daba una consulta para los egresados además de atender las urgencias nefrológicas pediátricas cuando se presentaban.

Se destaca en ese periodo el estudio y confirmación por primera vez en el país de la diferencia morfológica de los hematíes en la orina dependiendo de si el origen es glomerular o fuera del mismo gracias a una observación de la Lic. Úrsula Gómez. Hasta ese momento no se tenía conocimiento sobre ello y al revisar se encontraron pocas referencias bibliográficas publicadas por lo que se realizó una investigación a 40 personas portadoras de hematuria, donde Úrsula describía los hematíes sin conocer el diagnóstico del enfermo y luego se correlacionaba con las causas de la hematuria. 7

El 18 de agosto de 1987 se envía al INEF a trasplantar a una paciente de 18 años y que llevaba cuatro años en hemodiálisis por una insuficiencia renal crónica terminal por glomerulopatía crónica y había tenido un trasplante fallido previo. Se trata en la actualidad en el servicio pinareño con 29 años de trasplantada con una función renal normal.

Es de resaltar durante esos años el trabajo desplegado por el ingeniero Armando Negrín García (fallecido) que conocedor de lo imprescindible de los equipos, cuando alguno sufría algún desperfecto trabajaba ininterrumpidamente día y noche incluso feriados, hasta arreglarlos ylas técnicas de farmacia Silvia Reyes García, jefa del departamento, y Nereida Hernández (fallecida).

Nereida, con la colaboración de Silvia (en ese tiempo eran auxiliares técnicas, lo que resalta sus méritos, y que posteriormente realizaron un curso y con Tesis tutoradas por el Dr. Soto se hicieron técnicas) con un extraordinario esfuerzo y sin conocimientos previos, confeccionaba manualmente toda las soluciones que se usaban para la realización de la hemodiálisis sin haber tenido problemas en todos esos años. (Silvia Reyes, Técnica en Farmacia y jefa del Departamento del Hosp. "León Cuervo Rubio", jubilada. Testimonio 20 junio 2016).

En 1987, el Dr. Soto hizo los ejercicios correspondientes hasta obtener su certificación como Especialista de Segundo Grado.

Se continuó la docencia de pre grado a los alumnos de tercer año que hacían una rotación semanal por la sala y se les impartían los módulos de enfermedades renales en Propedéutica y Medicina Interna además de seminarios a los Residentes de esa especialidad.

Los principales logros de ese periodo fueron:

  • Tratamiento dialítico a todos los pacientes agudos y crónicos diagnosticados en la provincia

  • Atención nefrológica a los Hospitales Pediátrico y Gineco-obstétrico incluyendo diálisis peritoneales a niños y neonatos

  • Realización sistemática de estudios funcionales y biopsias renales que eran solicitados por los nefrólogos

  • Determinación del origen de la hematuria

  • Participación activa en la docencia médica de pre y post grado

El presente trabajo alcanza el periodo desde los orígenes hasta 1984, por su extensión su continuidad será objeto de una nueva propuesta en ediciones próximas.

 

AGRADECIMIENTOS

A Eliatne Milagros Soto Álvarez, estudiante de segundo año de la carrera de Medicina por su dedicación en la colaboración para búsqueda de información y en la redacción del trabajo.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Richet G. International Society of Nephrology. A brief history of the International Society of Nephrology. Kidney Int. [Internet] 1989 nov [Citado el 20 de mayo de 2016]; 36(5): [Aprox. 2p.]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2693801

  2. Robinson R, Ritchet G. Hystory of de International Society of Nephrology. Kidney Int. 2001; 59(suppl 79): s1-s100

  3. Alfonzo Guerra JP. Historia de la Nefrología en Cuba. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2013. http://www.bvs.sld.cu/libros/historia_nefro_cuba/indice_p.htm

  4. Anuario estadístico Centro Coordinador Nacional de diálisis y trasplante; 2010

  5. Soto León L, Banasco Rodríguez J. Biopsia renal percutánea bajo control televisado. RevCubMed. 1981; 20: 58-62

  6. Soto León L, Sánchez Mujarrieta M. Selectividad de la Proteinuria en el Síndrome Nefrótico. Revista Médica Pinar del Río. 1986; 1:5-3-10.

  7. Soto León L, Gómez Paulín U. Determinación del origen de la hematuria por sus características Morfológicas. Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas. [Internet] 1988 [Citado el 20 de mayo de 2016]; 7(1): [Aprox. 6p.]. Disponible en: http://bases.bireme.br/cgi-bin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=iah/iah.xis&src=google&base=LILACS&lang=p&nextAction=lnk&exprSearch=80914&indexSearch=ID

 

Leonel Soto León: Especialista de Segundo Grado en Nefrología y de Primer Grado en Medicina Interna. Profesor Consultante y Auxiliar. Cátedra de Nefrología. Hospital General Docente "Abel Santamaría Cuadrado". Pinar del Río. Cuba.Si usted desea contactar con el autor de la investigación hágalo aqui






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