Importancia del estudio del duelo familiar en el estudiante de medicina

Señor director:

El duelo etimológicamente proviene del latín dolus que significa dolor, desafío o combate entre dos, mientras luto proviene de lugere que quiere decir llorar. En nuestro medio, duelo y luto suelen ser empleadas como sinónimos, aunque en realidad, duelo hace referencia a los sentimientos subjetivos y reacciones afectivas provocados por la muerte de un ser querido, mientras luto se referirá a la expresión social del comportamiento y a las prácticas posteriores a la pérdida.(1

La Sociedad Española de Cuidados Paliativas SECPAL en su guía para familiares en duelo, lo define como “el proceso de adaptación que permite restablecer el equilibrio personal y familiar roto por la muerte de un ser querido, caracterizado por la aparición de pensamientos, emociones y comportamientos causados por esa pérdida”.1

La familia es el principal marco de pertenencia y referencia del individuo, tiene un peso relevante en los acontecimientos vitales importantes, como sistema se ve afectada cuando un miembro experimenta algún cambio (independencia, accidente, enfermedad, etc.), reorganizando tanto su estructura como sus funciones. Es un elemento activo en el proceso terapéutico que requiere también cuidado por el equipo de salud. Una enfermedad al final de la vida de algún miembro de la familia es una importante fuente de estrés y puede implicar tanto alteraciones emocionales como funcionales.2

A la anticipación de la pérdida y la presencia de síntomas complejos, se unen dificultades en el funcionamiento familiar producto o no del malestar emocional. Además de enfrentarse a su propio dolor y a cambios del enfermo, los familiares deben proveer de cuidado emocional y físico al paciente, intentando mantener el funcionamiento cotidiano. Resultados de investigaciones actuales avalan la consideración del duelo como factor de riesgo de enfermedades. Después de una pérdida significativa se reporta más riesgo a todas las edades de contraer una enfermedad que aquellas que no lo han vivido.1)

Es necesario considerar las posibles consecuencias de esta pandemia (COVID-19) para nuestras sociedades respecto al enfrentamiento al duelo y en especial en las familias de escasos recursos, donde se han presentado gran cantidad de muertes. En las familias persiste una angustia, que se ha generado por la enfermedad o muerte de sus seres queridos, provocándoles así muchas patologías entre ellas tenemos: el síndrome de estrés agudo y postraumático, la disminución de la concentración, el insomnio, la irritabilidad, el aumento de consumo de alcohol y drogas, la aparición de trastornos depresivos o ansiosos en las familias más vulnerables, donde se puede observar un mayor grado de afectación durante la cuarentena y continuará hasta mucho tiempo después de la pandemia.2,3)

Puede provocar un nuevo estado depresivo, reavivar una enfermedad pasada o acrecentar el estado depresivo existente. Cuando la persona se percata que ha sufrido pérdida por el interés de actividades que disfrutaba, en los hábitos personales o en el ciclo del sueño, alimentación u otras prácticas; se experimenta ira, tristeza e ideas sobre la muerte. En este momento se debe buscar atención inmediata con el médico de la familia, quién realizará las acciones necesarias para solucionar o viabilizar la atención a estos trastornos.4

En Cuba han fallecido por COVID-19 aproximadamente 8521,5 “la diferencia de las muertes por enfermedades crónicas, en personas que por determinado padecimiento o avanzada edad se espera su pérdida, en estas causadas por el coronavirus y cada días más en hombres, mujeres y niños fallecen, siendo más doloroso e impactante, precisamente por lo inesperado”

En nuestra sociedad el duelo lo acompaña el equipo básico de salud; si se considera necesario se solicita interconsulta por el psicólogo del Grupo Básico de trabajo. Acompañando al médico se encuentran estudiantes de medicina de diferentes años académicos. Para esta consulta intervienen varios factores como la preparación individual sobre el duelo, la responsabilidad, el rapor, así como la experiencia profesional entre otros, que influye en el desempeño profesional visualizado por el estudiantado. A pesar de ser una práctica cotidiana, por ser la muerte un evento natural, no existe guía práctica que incluya contenidos y modos de actuación relacionados con la atención específica que permita al estudiante apropiarse de habilidades para el enfrentamiento a esta situación de salud, que con la pandemia se ha incrementado.

En los planes de estudio D y E, vigentes en la carrera de medicina, las asignaturas que hacen referencia a la atención al duelo se relacionan con la disciplina principal integradora Medicina General Integral. En ambos planes de estudio, estas asignaturas se imparten en 1er, 2do y 5to años; más solo en el 5to año se hace una sólida alusión a la temática, y está contemplada en los contenidos referentes con la atención al paciente en estadío terminal.6

Este corto espacio asignado al tema resulta insuficiente para preparar al estudiante de medicina devenido en profesional de la salud al acompañamiento necesario a la familia en duelo; situación común en la actualidad debido a la pandemia por la COVID-19. Se hace necesario incluir contenidos relacionados al duelo familiar desde el 1er año de la carrera en la asignatura Introducción a la Medicina General Integral, por ser el primer acercamiento del estudiante a la comunidad. Se pueden diseñar cursos propios, electivos y optativos, así como incentivar investigaciones donde el estudiante se involucre de forma directa a familias sometidas a duelo.

Notas al pie:
  • Los autores no recibieron financiación para el desarrollo de la presente investigación

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Historial:
  • » Recibido: 09/02/2022
  • » Aceptado: 04/04/2022
  • » Publicado : 01/03/2022


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