A propósito del artículo: Ciencia abierta y comunicación científica

Señor Director:

De gran valor resulta la publicación en la Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río en el volumen 23, número 6, perteneciente al año 2019, del Editorial: Ciencia abierta y comunicación científica,1 tanto por el significado que tiene como indicador del desarrollo científico del mundo, del país y de la provincia, como por el análisis realizado por la autora; con el cual estamos de acuerdo, aún más cuando conocemos la problemática.

Esto implica la gran necesidad de impulsar el tema en regiones como Cuba y Latinoamérica, ya que la ciencia abierta no es solo utilizar o consultar lo que generan otros, sino hacer ciencia que involucre otras dinámicas y formas de trabajo que conllevan a la reproducibilidad, colaboración abierta y retroalimentación permanente en la investigación.1

La ciencia abierta “supone la apertura y el compartir de todo el proceso científico”,2 Esta nueva manera de hacer ciencia favorece el acceso al resultado de la investigación de forma gratuita en cuanto a la publicación, llamado acceso abierto u “open access”, y también a los datos usados como fuentes o datos primarios recogidos de las observaciones de las investigaciones (data abierta u “open data”). A su vez conlleva la apertura de los cuadernos de investigación, el registro de toda información relacionada a los pacientes en el caso de las investigaciones clínicas sin revelar la identidad del sujeto, la participación del ciudadano común como sujeto productor del conocimiento y otros mecanismos que tienen por objeto el impacto social y la responsabilidad social del científico. Este conjunto de nuevas prácticas está sistematizado en la “Taxonomía de la Ciencia Abierta” elaborada por el Comité FOSTER (Facilitate Open Science Training for European Research).3

Resulta interesante que la comunidad científica mantenga su interés en el desarrollo del tema y genere un movimiento que propicie su verdadera compresión y desarrollo en nuestro país, al tener en cuenta toda la voluntad política y administrativa de la máxima dirección en apoyo al desarrollo científico e investigativo.

La comunicación científica es el mecanismo básico para el desarrollo de la ciencia, en tanto permite la presentación, distribución y recepción de los resultados de investigación en la sociedad.

Nos toca cumplir las expectativas y exigencias de las nuevas generaciones por lo que tenemos que facilitar los instrumentos que les permitan gestionar el conocimiento y modo de actuación profesional. De esta manera impulsaremos el pensamiento planteado por nuestro presidente de actuar como país.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Historial:
  • » Recibido: 19/11/2019
  • » Aceptado: 25/11/2019


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